Testimonios

El aborto te dolera para siempre

Sucedió hace 10 años, cuando me quedé embarazada. Estaba divorciada, realmente estaba sola. Mi primera reacción fue dejarme llevar por el pánico. Tenía una hija de cuatro años, trabajaba de vez en cuando, así que ganaba poco. Cuando el futuro padre del niño se enteró de la situación anuló su promesa de matrimonio. No tenía ningún medio de sustento, seguro ni tampoco sabía dónde buscar ayuda. Cuando me dirigía a mis amigos, cada uno me daba distintos comentarios: “¿Cómo te vas a mantener con lo que ganas?”, “y además ya tienes un hijo que mantener”, “ ¿con qué vas a pagar el parto y las estancia en el hospital?”.  Estaba totalmente desorientada, nadie me amparó, me cobijó, me preguntó lo que sentía, bastaba con una pizca de amor o apoyo… Continuar leyendo

“Desde el vientre de mi madre he sido una campeona”

“Pero, ¿puede una mujer olvidarse del niño que cría, o dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues bien, aunque se encontrara alguna que lo olvidase, ¡Yo nunca me olvidaría de ti!” (Isaías 49, 15)

Esta fue la respuesta divina que al igual que Pablo hicieron caer las escamas de mis ojos y pude recobrar mi vista. Hace cinco años y nueve meses tuve mi encuentro personal y profundo con el Señor. He sido católica toda mi vida pero desde que conocí a Cristo a través de una depresión puedo decir que ahora sí soy católica. … Continuar leyendo

Para ti mi niña que te cerre los ojos sin haberlos abierto

Lágrimas salen de mis ojos pues acabo de leer un testimonio de una mujer que aborto, y como mismo dice ella si pudiera dar el tiempo atras, aquí estarías mi niña. Espero que no estes molesta tú sabes que no quería hacerlo, que nunca quise, que incluso mientras lo hacia no estaba de acuerdo. ¿Sabes algo mi niña? Te amo y Te ame desde el momento en que supe que existías, pero, la presión, la debilidad y la inseguridad en mí pesaron más que tú en ese momento. Maldito sea, maldito sea ese día, maldito ese lugar, ese momento, el momento en el que te fuistes. Sabes, me da miedo el pensar que quizas no existes en ningun lugar, o que tal vez no me veas, o que tal vez no me ames, pero de todo lo más miedo que me da es pensar que quizas nunca te podre abrazar.

P.D. El aborto desgarra el corazón de la madre para siempre. -Testimonio de una joven víctima de aborto.

Retiros del Viñedo de Raquel

Para la sanación de las doloras consecuencias del aborto provocado.